El humo negro sobre la rotonda de acceso sur al Parque Industrial de Gualeguaychú fue la señal más elocuente: los trabajadores despedidos de Unión Bat y Laboratorios Pyam llegaron dispuestos a hacerse escuchar, y lo lograron.
Decenas de operarios se concentraron este lunes en ese punto neurálgico de la ciudad para reclamar su reincorporación a los puestos de trabajo de los que fueron desvinculados. Pero el reclamo no termina ahí: también denuncian salarios impagos y aguinaldos que nunca llegaron, una deuda que pesa sobre las familias de cada uno de los manifestantes.
La quema de neumáticos, recurso clásico de la protesta obrera, funcionó como megáfono. No hay forma más directa de decir que la situación llegó a un límite cuando el fuego corta la entrada a un parque industrial. La medida de fuerza apuntó directamente al corazón productivo de Gualeguaychú, donde ambas empresas tienen presencia.
El caso de Pyam, laboratorio con operaciones en la zona, y el de Unión Bat, suman trabajadores que quedaron en el aire sin respuestas claras de sus empleadores. La falta de pago del aguinaldo, en plena segunda mitad del año, agrava una situación que para muchos ya era insostenible.
Los manifestantes exigen que las empresas den marcha atrás con los despidos y regularicen las deudas salariales pendientes. Por ahora, no trascendieron respuestas formales de ninguna de las dos firmas involucradas.