El frío golpea fuerte en Paraná y las consecuencias ya tienen nombre: dos casos de hipotermia en las últimas horas entre personas que pasan la noche en la calle. No es una estadística abstracta, es el termómetro más crudo de lo que significa el invierno para quienes no tienen techo.
Desde Protección Civil de la Municipalidad de Paraná confirmaron que intensificaron los recorridos durante la madrugada para asistir a quienes se encuentran en situación de calle. El operativo permitió llegar a unas 30 personas que recibieron algún tipo de ayuda en las últimas horas.
Los casos de hipotermia son la señal de alarma que obliga a acelerar los tiempos. Cuando el cuerpo pierde calor más rápido de lo que puede generarlo, el margen para actuar se achica. Por eso la madrugada se volvió el turno más crítico para los equipos que salen a recorrer la ciudad.
El refuerzo de la asistencia nocturna es una respuesta concreta ante la baja de temperaturas, pero también pone sobre la mesa una pregunta que no tiene respuesta fácil: cuántas personas siguen expuestas cuando el operativo termina y la ciudad vuelve a dormirse. La asistencia de emergencia es necesaria, pero no alcanza sola para resolver una problemática estructural que el invierno simplemente hace más visible.