La Hidrovía vuelve a ser el centro de la discusión política y económica. Esta vez, desde Santa Fe llega un reclamo que no admite dilaciones: la rápida adjudicación del sistema fluvial para reducir los costos logísticos que asfixian a la producción regional.
“La Hidrovía necesita control técnico, participación federal y presencia territorial. Y Santa Fe tiene que estar porque es donde la Hidrovía se transforma en producción, empleo, puertos y logística”, disparó el ministro Puccini con la contundencia de quien conoce el tema de memoria.
El funcionario santafesino puso el dedo en la llaga de un problema que trasciende las fronteras provinciales pero que golpea directo en el corazón productivo de la región. ¿Cuánto tiempo más van a seguir esperando los productores entrerrianos y santafesinos una definición que debería haber llegado hace meses?
La presión territorial que reclama Puccini no es un capricho político. Es la diferencia entre un sistema fluvial que funcione para todos o uno que termine beneficiando solo a los grandes grupos económicos. Entre Ríos, con sus puertos sobre el Paraná, conoce bien esta realidad.
Los costos logísticos siguen siendo el talón de Aquiles de la competitividad regional. Cada día que pasa sin una adjudicación clara es un día más de incertidumbre para miles de productores que dependen del río para sacar su mercadería al mundo.
La discusión sobre la Hidrovía no puede seguir postergándose indefinidamente. Los tiempos de la política no pueden estar divorciados de los tiempos de la economía real, esa que genera empleo y divisas en puertos como los de Concepción del Uruguay y Diamante.