El cierre temporal de la planta La China en Concepción del Uruguay puso en vilo a decenas de familias que dependen de la procesadora de aves. Los trabajadores no se quedaron de brazos cruzados y este martes se movilizaron para exigir respuestas concretas sobre su futuro laboral.
La empresa, que emplea a más de 200 personas en la zona, decidió suspender las actividades sin dar precisiones sobre los plazos de reapertura. Los empleados denuncian que además del cierre sorpresivo, tienen salarios adeudados que complican aún más la situación de las familias.
¿Qué llevó a la empresa a tomar esta decisión tan drástica? Las versiones son confusas, pero los trabajadores apuntan a problemas financieros que la patronal no habría comunicado con la transparencia necesaria. La falta de información oficial genera más incertidumbre en un sector que ya venía golpeado por la crisis económica.
La movilización de los empleados tuvo como objetivo visibilizar el conflicto y presionar para que se concrete una mesa de diálogo. Los gremios que representan a los trabajadores lograron que se fije una audiencia para este miércoles en Paraná, donde se intentará destrabar la situación.
En la reunión participarán representantes de la empresa, los sindicatos y funcionarios provinciales. Los trabajadores esperan que se definan los plazos de reapertura y, fundamentalmente, que se garantice el pago de los salarios pendientes que necesitan para sostener a sus familias.
El caso de La China se suma a otros conflictos laborales que atraviesan empresas entrerrianas en un contexto económico complejo. La audiencia de mañana será clave para definir si la planta puede retomar la producción o si el cierre temporal se convierte en definitivo, dejando sin trabajo a cientos de personas en Concepción del Uruguay.