El regreso a clases tras el receso invernal ya tiene un problema antes de empezar. AMET, la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica, resolvió este viernes convocar a un paro de 24 horas para el lunes 20 de julio, y así los docentes de las escuelas técnicas de Entre Ríos se suman a la medida de fuerza que ya había anunciado AGMER. Dos gremios, una misma respuesta: la oferta del Ejecutivo provincial no alcanza.
El detonante es concreto. El Gobierno de Entre Ríos presentó en la última reunión paritaria un incremento del 7% en dos tramos: un 3% con los haberes de julio y un 4% adicional en septiembre. Ninguno de los dos gremios lo aceptó. Y sin embargo, el Ejecutivo confirmó que liquidará por decreto el primer tramo del aumento, una decisión que los sindicatos leen como una señal de cierre de diálogo antes de que el diálogo siquiera se agote.
Desde AMET sostienen que la propuesta es insuficiente frente a la pérdida del poder adquisitivo que vienen acumulando los salarios docentes. El reclamo no es nuevo: los gremios exigen una recomposición real que responda al impacto de la inflación y, sobre todo, una negociación paritaria que no sea un trámite formal con resultado cantado.
La coincidencia entre AMET y AGMER en la misma fecha y con la misma consigna le da al paro del lunes un peso político que va más allá de un día sin clases. Es la primera jornada después del receso invernal, el momento en que el sistema educativo debería retomar el ritmo, y en cambio arranca paralizado. Para las familias, otro lunes de reorganización. Para el gobierno provincial, una señal que no puede ignorar si pretende destrabar el conflicto sin más decretos.
La próxima movida está del lado del Ejecutivo entrerriano: si no convoca a una nueva reunión paritaria con una oferta superadora, el inicio del segundo semestre escolar corre el riesgo de convertirse en una semana de conflicto sostenido.