¿Cuándo fue la última vez que manejaste por una ruta entrerriana sin esquivar pozos? Rogelio Frigerio parece haber escuchado los reclamos y ayer anunció una inversión de más de $12.000 millones para transformar la red vial provincial. El gobernador lo definió como el “plan de infraestructura vial más importante de las últimas décadas” y, por una vez, no parece ser solo marketing político.
Los fondos llegan desde organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA). Lo que más llama la atención es que Entre Ríos fue la primera provincia en conseguir el aval soberano de la Nación para acceder a estos créditos. Un dato que habla de gestión, más allá de las diferencias políticas con el gobierno nacional.
El anuncio más concreto fue la incorporación de más de 70 máquinas viales para la Dirección Provincial de Vialidad. Frigerio fue directo: al asumir encontró el organismo “con un fuerte deterioro operativo” y sin el equipamiento necesario para atender los reclamos. La renovación de maquinaria es la mayor realizada en décadas, según confirmaron desde el Ejecutivo provincial.
En números fríos, durante los primeros dos años y medio de gestión ya fueron intervenidos más de 1.000 kilómetros de rutas provinciales. El compromiso oficial es actuar sobre la totalidad de la red vial antes de que termine el mandato. Un desafío considerable si se tiene en cuenta que el plan incluye también los 25.000 kilómetros de caminos rurales distribuidos por todo el territorio entrerriano.
La herencia recibida no fue menor: obras paralizadas por deudas superiores a los 30.000 millones de pesos. Frigerio aseguró que actualmente la provincia está al día con los compromisos de obra pública. Para sostener el plan, el gobierno eliminó los impuestos de Ingresos Brutos y Sellos para las obras públicas y envió a la Legislatura un proyecto de Compre Provincial para priorizar empresas entrerrianas.
Una medida que genera expectativa es la decisión de destinar el 100% de la recaudación del Impuesto Inmobiliario Rural a obras y mantenimiento de caminos productivos. Es una señal clara hacia el campo, sector clave en la economía provincial que viene reclamando mejores accesos desde hace años. El anuncio se realizó en presencia del ministro Hernán Jacob y el director de Vialidad, Exequiel Donda, en una conferencia que tuvo más sustancia que promesas vacías.