¿Cuánto vale ir a trabajar en Concordia? La pregunta ya no es retórica. Con el nuevo esquema del estacionamiento medido, la respuesta duele: hasta $130 mil por mes solo para dejar el auto y cumplir horario.
Los números son demoledores. Un empleado de comercio que trabaja 8 horas diarias en la Zona A —el corazón más caro del sistema— deberá desembolsar $5.962 por día. Al cabo del mes, considerando 22 días laborables, el costo trepa a $131.177. Antes de atender al primer cliente, antes de abrir la persiana, el Estado ya se habrá llevado su tajada del bolsillo del trabajador.
Para los empleados públicos que cumplen jornadas de 6 horas, la ecuación tampoco cierra. Estacionar les costará $3.577 diarios, unos $78.706 mensuales. La cifra cobra otra dimensión cuando se compara con la realidad salarial: el básico de un estatal ronda los $700 mil, lo que significa que el estacionamiento se llevará más del 10% del sueldo solo para permitirles llegar al trabajo.
La alternativa de alejarse hacia la Zona B —delimitada por Saavedra, Estrada, Andrade y 25 de Mayo— reduce parcialmente el golpe, pero los números siguen siendo duros: $80.150 mensuales para empleados de comercio y $60.112 para públicos. Caminar varias cuadras no alcanza para escapar del nuevo “impuesto al laburo”.
El impacto alcanzará a miles de trabajadores: personal bancario, estudios jurídicos, bares, cooperativas y distintos rubros que concentran actividad en el microcentro. Todos comenzarán cada jornada con un gasto obligatorio simplemente para poder trabajar.
Los comerciantes ya expresan su preocupación. En un centro con ventas en baja, competencia de locales barriales y venta por redes sociales, el nuevo estacionamiento puede ser el golpe final. “Mucha gente va a optar por no venir al centro”, advierten, lo que terminará impactando de lleno en la actividad comercial.
El regreso del estacionamiento medido no solo reabre la discusión sobre el ordenamiento del tránsito, sino que instala un nuevo frente de tensión en una Concordia que ya viene golpeada por la crisis económica y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.