La advertencia llegó clara y sin rodeos: el inicio de clases puede estar en peligro. El gremio docente Agmer reunió a su plenario de secretarios generales y el mensaje que salió de ese encuentro no deja margen para la ambigüedad.
Lía Fimpel, secretaria adjunta del gremio, confirmó que el plenario analizó en profundidad dos ejes que concentran la tensión del sector: la situación salarial y la reforma previsional que avanza en la Legislatura provincial. Ninguno de los dos tiene resolución a la vista, y esa combinación es la que pone en alerta el calendario escolar.
El rechazo a la reforma previsional no es nuevo, pero se ratificó con fuerza en este plenario. Para Agmer, los cambios que se discuten en el sistema jubilatorio docente representan un retroceso en las condiciones de retiro de los trabajadores de la educación, y el gremio no está dispuesto a dejarlo pasar sin pelea.
La respuesta concreta llega este miércoles: el gremio convocó a concentrarse frente a la Legislatura provincial durante la sesión especial del Senado, donde se prevé que la reforma tome estado parlamentario. La presencia en la calle es la señal de que el conflicto no se resuelve en los despachos.
El escenario que se abre es delicado. Con el inicio del segundo semestre escolar en el horizonte, cualquier escalada del conflicto gremial puede traducirse en días sin clases. Los docentes entrerranos ya tienen experiencia en sostener medidas de fuerza cuando sienten que las negociaciones no avanzan, y la dirigencia de Agmer no descartó ninguna herramienta de presión si el Senado avanza con la reforma esta semana.
Lo que se defina en la sesión especial del miércoles marcará el tono de las próximas semanas en las aulas entrerrianas.