El radicalismo entrerriano salió a bancar la reforma previsional con todas las letras. La Unión Cívica Radical de Entre Ríos emitió un documento en el que respalda la iniciativa del gobernador Rogelio Frigerio para reestructurar la Caja de Jubilaciones provincial y, de paso, le manda un mensaje claro a quienes se oponen: las diferencias se dirimen con argumentos, no con escraches ni violencia.
El texto del partido es contundente en su diagnóstico: “La reforma no es una decisión contra los jubilados. Es una decisión para garantizar que la Caja siga existiendo”. Según el radicalismo, la iniciativa preserva el 82 por ciento móvil, mantiene los derechos adquiridos y contempla un proceso gradual que protege especialmente a quienes están próximos a jubilarse. No es un recorte, dicen: es una cirugía para evitar el colapso.
El argumento de fondo que esgrime la UCR es político y también histórico. “Durante años se postergaron las decisiones”, señalaron, en una frase que suena a reproche velado hacia gestiones anteriores. Desde el radicalismo entienden que gobernar implica asumir responsabilidades y enfrentar problemas que estuvieron cajoneados por demasiado tiempo. En ese marco, valoran que Frigerio haya puesto los números sobre la mesa y avanzado hacia una solución estructural.
Pero el comunicado no se queda solo en el respaldo a la reforma. Hay una segunda capa, más áspera: el llamado a la coherencia y al respeto democrático. “No podemos aceptar que quienes piensan diferente sean señalados, escrachados, violentados o perseguidos por expresar sus ideas”, advirtieron. El debate sindical y político es legítimo, reconocen, pero ninguna diferencia justifica la intolerancia ni la descalificación personal.
La advertencia tiene destinatario implícito en el clima de tensión que rodea la discusión previsional en la provincia. “Una democracia madura se construye escuchando, debatiendo y respetando al que piensa distinto”, subrayaron, en un párrafo que parece escrito tanto para los que protestan como para los que gobiernan.
El documento cierra con una mirada puesta en la Cámara de Diputados, donde la reforma deberá completar su recorrido legislativo. El radicalismo reconoció la responsabilidad de quienes acompañaron la iniciativa en el Senado provincial y expresó la expectativa de que los diputados estén “a la altura de este momento histórico”. La pelota, entonces, queda en la cancha de la cámara baja.