Los representantes del comercio entrerriano dijeron lo que pensaban en comisión, se levantaron y se fueron. Y el oficialismo, según denunció la oposición, firmó el dictamen sin cambiar una coma. Eso fue lo que se debatió este miércoles en la Cámara de Diputados de Entre Ríos durante la sesión especial convocada para tratar la llamada ley de alivio fiscal al sector comercial.
La diputada Andrea Zoff, del bloque justicialista, fue quien puso sobre la mesa las palabras más incómodas de la jornada: “irrelevante, estéril y carente de efectividad”. No son sus palabras, aclaró. Son las de los propios comerciantes que participaron de las reuniones de comisión y que quedaron plasmadas por escrito en el expediente. “Se sentaron con nosotros, contaron la situación crítica que están atravesando: la disminución de las ventas, el aumento de las tarifas. Y una vez que terminaron, el oficialismo dispuso la firma del dictamen sin tomar nada de lo que acababan de escuchar”, relató Zoff.
Los propios representantes del sector, según la legisladora, se quejaron abiertamente: “¿Para qué nos invitaron? Nos usaron para hacer una campaña de promoción publicitaria política”. Una acusación que, a juzgar por el resultado del dictamen, parece difícil de refutar con argumentos concretos.
El núcleo del debate estuvo en los números. La exención del pago para monotributistas de categorías A, B y C implica que esos comerciantes dejarán de abonar entre 8.000 y 19.000 pesos mensuales. Zoff fue directa: “Los invito a que vean lo que cuesta el alquiler de un local o las tarifas, y lo comparen con estos montos”. Reconoció que cualquier medida es bienvenida, pero advirtió que para acceder al beneficio los comerciantes deben tener sus pagos al día, “lo que en un contexto de crisis también es bastante complicado”.
El segundo artículo del proyecto, que exime del pago de la cuota número 12 a los buenos pagadores, también recibió críticas. Zoff señaló que se trata de un premio al buen pagador, no de una política de alivio fiscal genuina. Lo mismo opinó sobre la derogación del Impuesto de Sellos para la reconducción y prórroga de sociedades: “Esto tampoco forma parte de un plan de alivio, y no son las medidas que necesitamos para este contexto”.
Otro punto de tensión fue la delegación de facultades al Poder Ejecutivo. Para los comerciantes que no entran en las categorías A, B y C, la norma deja en manos del gobierno provincial la definición de la política tributaria, los criterios de beneficios y las medidas sectoriales. El diputado Juan José Bahillo también se pronunció en contra de esa delegación, en línea con la posición del bloque peronista.
Zoff recordó que en octubre del año pasado presentó un proyecto para declarar la emergencia económica, productiva, fiscal, laboral, financiera y tarifaria de las micro y pequeñas empresas radicadas en Entre Ríos, con una mirada integral que nunca fue tratada. “Hace nueve meses presenté ese proyecto. Hoy lamento la oportunidad perdida de sancionar una norma que auxilie efectivamente al sector”, cerró la legisladora. El bloque justicialista en su conjunto optó por la abstención, dejando al oficialismo con la victoria legislativa pero con el costo político de una ley que sus propios destinatarios ya habían desacreditado antes de ser sancionada.