El cartel ya no está, se lo llevó el viento, pero la bronca sigue en pie. Eso resume bien el clima que dejó en Feliciano el voto de la senadora provincial a favor de la reforma previsional de Entre Ríos, una iniciativa que ahora avanza hacia la Cámara de Diputados con la polémica del Senado todavía encendida.
La senadora defendió su posición el viernes pasado en redes sociales: dijo que votó para “fortalecer la Caja y garantizar que el sistema siga existiendo” y que, si el proyecto hubiera llegado tal como fue presentado originalmente, no lo habría acompañado. Reivindicó las modificaciones que se lograron incorporar: la reducción del período de cálculo del haber inicial de 20 a 15 años, el mantenimiento de la edad jubilatoria en 65 años para varones y 60 para mujeres, la eliminación de la jubilación a los 68 años para nuevos ingresantes y aportes más equitativos para los municipios. También anunció un proyecto complementario para crear una Comisión Técnica de Control y Seguimiento del Sistema Previsional, con participación de los tres poderes, trabajadores, jubilados y entidades profesionales.
Pero en la sede de AGMER seccional Feliciano, la lectura fue otra. Paula Ovando, secretaria general del gremio, contó esta mañana que habían dialogado con la senadora antes de la votación y que nunca obtuvieron una respuesta clara. “No nos decía ni que sí, ni que no”, recordó. Cuando el miércoles pasado, en pleno partido Argentina-Inglaterra, se conoció el resultado del voto, la reacción fue inmediata: una plastillera, un aerosol y un cartel que resumía lo que sentían. “Nosotros lo tomamos como una traición”, dijo Ovando sin rodeos. El cartel terminó en el piso, no porque lo bajaran, sino porque estaba mal atado. “No fue tan fuerte el viento”, aclaró con una honestidad que dice bastante.
La gremialista reconoció que el proyecto sufrió modificaciones, pero marcó la diferencia de perspectiva: “Ella lo ve mejorado pero nosotros vemos la ley que estaba vigente. Lo vemos desde otro lado”. Para AGMER, el sistema previsional funcionaba bien tal como estaba, y si había déficit, la solución debería haber tomado otro camino. Un punto concreto que señaló: las mujeres seguirán jubilándose a los 60, pero deberán aportar ocho años adicionales, desde los 52. Eso, para el gremio, no es un avance menor.
Sobre la Comisión Técnica prometida por la senadora, Ovando fue escueta y directa: “Ya lo veremos”. No es un rechazo explícito, pero tampoco es confianza.
El ruido político no quedó solo en Feliciano. El Consejo Departamental del PJ Paraná, conducido por Jorge “Kinoto” Vázquez, elevó una nota a la presidenta provisoria del PJ Entre Ríos, Silvia Moreno, pidiendo la expulsión “inmediata” de la senadora y de la diputada Nancy Miranda del peronismo. El argumento tiene base en el último Congreso Provincial del partido, que había facultado al Tribunal de Disciplina para expulsar a legisladores que votaran a favor o se abstuvieran en esta iniciativa. El partido trazó una línea y, según el PJ Paraná, esa línea fue cruzada.
Mientras tanto, la reforma previsional sigue su camino hacia Diputados, donde deberá enfrentar un nuevo debate con todos estos ecos todavía resonando.