Una mejoría leve. Eso es lo que dejó el invierno en Federación, según reconoció el propio funcionario municipal a cargo del área turística, Marozzini. La ciudad superó el promedio de ocupación de Entre Ríos, pero no alcanzó los niveles de otros años. Y la pregunta que queda flotando es incómoda: ¿cuánto más puede aguantar el sector?
Para intentar sostener el movimiento, el municipio implementó desde junio una política de descuentos del 30% en las entradas a las termas para residentes de la provincia, y del 50% para visitantes de Concordia, Colón y Salto. El sector privado —hoteles y restaurantes— acompañó con descuentos similares, de entre un 30 y 50%. La estrategia ayudó a mantener la ciudad en movimiento, admitió Marozzini, pero no es lo que Federación está acostumbrada a ver en temporada alta.
Dos factores pesaron sobre la decisión de los argentinos de no salir de vacaciones este invierno. El primero, el de siempre en los últimos tiempos: la plata no alcanza. Salir en auto implica combustible, peajes, puesta a punto del vehículo, documentación, alojamiento y comidas. La clase media y media baja, que históricamente elige la costa del río Uruguay como destino, llegó a este invierno sin margen. “Cuando vienen este tipo de crisis, esta costa la sufre y la sufre muchísimo”, dijo Marozzini sin rodeos.
El segundo factor fue más inesperado: la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, jugada el domingo pasado, retuvo a la gente en sus casas. No fue solo en Federación: en Mar del Plata, la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG) registró una ocupación de apenas el 25% el viernes previo al inicio de las vacaciones de invierno de CABA y la provincia de Buenos Aires, una cifra que el propio sector calificó como baja para uno de los períodos turísticos más importantes del año.
Con la final ya jugada y las vacaciones de invierno bonaerenses en marcha desde este lunes, en Federación esperan que los números mejoren para el próximo fin de semana. “Los números ya son otros”, indicó Marozzini. Pero el margen es estrecho: solo queda una semana de vacaciones desde ese momento, y los dueños de hoteles y cabañas que hicieron un “esfuerzo descomunal” para pagar sueldos y aguinaldos apostando a un repunte ahora deben replantear su situación.
Marozzini apuntó directamente al plan económico del presidente Javier Milei, centrado en el déficit cero, el ajuste fiscal y la desregulación de precios. “No empatiza con el sector turístico. Está muy difícil sostener la actividad tanto para los prestadores privados como públicos”, sostuvo. En Federación, las termas sobreviven porque son de propiedad municipal y sus empleados pertenecen al municipio. En otras localidades, donde los complejos dependen del sector privado, la ecuación es mucho más frágil. El invierno 2026 dejó en Federación una temporada que pudo haber sido peor, pero que deja al sector turístico entrerriano con más preguntas que certezas de cara a lo que viene.