Bautista Itria no es un nombre que se diga bajito en el mundo del canotaje argentino. El palista de Paraná, que compite bajo los colores del Club Náutico Paraná, vivió una experiencia que pocos deportistas entrerrianos pueden contar: representar a la Selección Argentina en la Copa del Mundo y en el Campeonato Panamericano de canotaje, dos de las competencias más exigentes del calendario internacional.
Itria repasó cómo fue su preparación para llegar a ese nivel y, sobre todo, el cambio de planes que terminó abriéndole la puerta para competir. En el deporte de alto rendimiento, los calendarios se mueven, los cupos se reasignan y las oportunidades aparecen cuando menos se las espera. El paranaense supo estar listo cuando llegó su momento, y eso no es casualidad: es trabajo acumulado.
El canotaje es una disciplina que en Entre Ríos tiene historia y agua de sobra para desarrollarse, pero que rara vez llega a los grandes titulares. Que un deportista local compita en una Copa del Mundo es un hecho que merece más que una mención al pasar. Itria es la prueba de que el río que cruza Paraná no es solo paisaje: también es cantera.
Con la mirada puesta en los próximos desafíos junto a la Selección Argentina, el palista paranaense ya tiene objetivos claros para seguir creciendo en el circuito internacional. El camino es largo, la paleta pesa y la corriente no siempre acompaña, pero Bautista Itria demostró que está en condiciones de remar contra lo que haga falta.