Los números no paran de crecer y cada actualización es un golpe nuevo. Venezuela confirmó este lunes que el doblete sísmico del 24 de junio dejó 4.561 muertos, una cifra que convierte a esta catástrofe en una de las más letales de la historia reciente del continente.
El Gobierno venezolano difundió el balance oficial: junto a los fallecidos, se registran 16.740 heridos y más de 17.900 personas que perdieron su vivienda. Tres semanas después de los sismos, miles de familias siguen sin un techo y las tareas de asistencia continúan a ritmo forzado.
La magnitud del desastre pone en evidencia la fragilidad de la infraestructura venezolana tras años de crisis económica y desinversión. Un país que ya venía golpeado tuvo que enfrentar, encima, dos sacudidas sísmicas en simultáneo. ¿Cuánto tiempo llevará reconstruir lo que se derrumbó en segundos?
Las operaciones de rescate y asistencia humanitaria siguen activas en las zonas más afectadas, con equipos trabajando en la búsqueda de sobrevivientes y en la distribución de alimentos y refugio. La comunidad internacional también se movilizó para enviar ayuda, aunque la escala de la tragedia supera con creces los recursos disponibles en el corto plazo. El proceso de reconstrucción, según las primeras estimaciones, demandará años y una inversión colosal que el Estado venezolano difícilmente pueda afrontar solo.