En el corazón de la catástrofe, con casi 2.700 muertos y toneladas de escombros encima, los bomberos entrerrianos siguen trabajando en Venezuela sin aflojar. Un video difundido este fin de semana mostró cómo es la tarea en el terreno: meticulosa, agotadora y sin margen para el error.
La imagen que más circuló fue la de Roma, la perra de búsqueda y rescate que integra el equipo, moviéndose entre los restos de lo que alguna vez fueron edificios. Un animal entrenado para encontrar vida donde el ojo humano ya no sabe dónde buscar. En situaciones así, ese olfato vale más que cualquier tecnología.
Desde Entre Ríos, familiares de los efectivos y la propia institución no tardaron en hacer llegar mensajes de apoyo. Palabras que cruzan el Atlántico y llegan a quienes están haciendo uno de los trabajos más duros que existen: remover escombros sabiendo que cada minuto cuenta, que del otro lado puede haber alguien esperando.
Los terremotos que sacudieron Venezuela generaron una respuesta internacional, y la presencia entrerriana en esa misión habla de la capacidad técnica que tiene el cuerpo de bomberos de la provincia. No es la primera vez que efectivos locales participan en operativos de este tipo fuera del país, pero cada vez que sucede, el peso de la responsabilidad es el mismo.
El operativo continúa activo. El equipo entrerriano sigue en el epicentro, con Roma a la cabeza de la búsqueda, mientras la provincia los sigue de cerca y espera su regreso.