El número no para de crecer. Venezuela confirmó este miércoles que los dos terremotos que sacudieron su territorio elevaron el balance de víctimas fatales a 2.295 muertos, en lo que ya se perfila como una de las catástrofes naturales más devastadoras de la historia reciente del país caribeño.
Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 dejaron además más de 11.200 heridos y desencadenaron unas 400 réplicas que mantuvieron en vilo a la población durante horas. El movimiento de tierra, la incertidumbre y el miedo se extendieron por regiones enteras mientras los equipos de rescate trabajaban contra el reloj.
Ante la magnitud de la tragedia, el gobierno venezolano decretó duelo nacional por siete días. La medida es un reconocimiento oficial de la dimensión del desastre, aunque para miles de familias que perdieron seres queridos o lo perdieron todo, ningún decreto alcanza para medir el dolor.
¿Cuántos más aparecerán bajo los escombros? Con cientos de réplicas registradas y zonas que aún permanecen inaccesibles, el balance definitivo podría ser aún más duro. La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de la emergencia humanitaria en Venezuela.