El frío no da tregua. Entre Ríos sigue bajo el golpe de la ola polar que azota a gran parte de Argentina, y las proyecciones no traen alivio inmediato: las temperaturas se mantienen entre 6 °C y 10 °C por debajo de los valores normales para esta época del año.
Las heladas intensas son el dato más preocupante del panorama. No se trata de una baja térmica pasajera ni de esas madrugadas frías que duran hasta que sale el sol: el impacto sostenido de esta masa de aire polar está afectando el día entero, con mínimas que castigan y máximas que apenas compensan.
¿Cuánto más va a durar? Según las proyecciones meteorológicas, el escenario de frío extremo se extenderá hasta el comienzo de la próxima semana. Recién entonces se esperaría una moderación gradual, aunque sin garantías de un cambio drástico en el corto plazo dado que estamos en pleno invierno austral.
Para la población entrerriana, el consejo es el de siempre pero vale repetirlo: abrigo en capas, cuidado con las estufas a leña y a gas en ambientes cerrados, y atención especial a adultos mayores, niños y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares, que son quienes más sufren cuando el termómetro se desploma.
La ola polar que recorre el país es una de las más marcadas de los últimos años en términos de persistencia y extensión geográfica. Entre Ríos no es la excepción: desde el norte hasta el sur de la provincia, el frío se instaló con fuerza y no tiene apuro en irse. Los próximos días seguirán siendo de abrigo obligatorio.