Otro mes, otro aumento. Este miércoles 1 de julio los combustibles volvieron a subir en Paraná tras la actualización impositiva nacional que entró en vigencia con el inicio del nuevo mes. La estación de bandera Shell ya aplicó los nuevos valores en sus surtidores.
El impacto se siente distinto según el vehículo. Llenar el tanque de un auto chico no es lo mismo que hacerlo con una camioneta o un utilitario, y cada centavo de aumento se multiplica por la capacidad del depósito. En un contexto donde el salario corre de atrás, cada actualización en el precio del combustible es un golpe directo al bolsillo de quienes dependen del auto para trabajar o moverse.
La suba de este mes responde a la actualización del componente impositivo nacional, un mecanismo que ajusta los tributos que recaen sobre los combustibles líquidos. No es la primera vez en el año y, a este ritmo, difícilmente sea la última.
Para los conductores de Paraná, la recomendación práctica es calcular el costo de llenar el tanque según la capacidad del vehículo y los nuevos precios por litro que rigen desde hoy en las estaciones de servicio de la ciudad. Los valores varían según el tipo de combustible: nafta súper, premium y gasoil tienen sus propias escalas, y las diferencias entre marcas también existen aunque suelen ser marginales.
Lo concreto es que arrancar julio sale más caro que terminar junio, y esa diferencia la pone el Estado con su componente impositivo, no la empresa distribuidora.