¿Qué puede salir mal en Mónaco? Todo, como le pasó a Franco Colapinto este domingo. El piloto argentino terminó en el puesto 15° de un Gran Premio que tuvo de todo: detención por problemas en la pista, penalizaciones y toques que lo mandaron al fondo de la grilla.
La carrera en el Principado se detuvo durante 45 minutos por imperfecciones en el asfalto, un papelón que dejó a todos los pilotos esperando en boxes. Cuando se reanudó la acción, Colapinto ya venía complicado desde la clasificación del sábado, donde no logró meterse en la Q3 con su Alpine y largó desde la 14° posición.
Pero las cosas empeoraron durante la carrera. El entrerriano recibió una penalización que lo complicó aún más, y varios toques lo fueron relegando posición tras posición. Una carrera para el olvido en el circuito más glamoroso del calendario, donde cada error se paga caro en esas calles estrechas.
Mientras Colapinto peleaba por no quedar último, arriba se definía una batalla épica. Andrea Kimi Antonelli, el joven italiano de Mercedes, se quedó con la victoria tras una carrera inteligente. El pibe de 19 años le ganó por apenas 0.043 segundos a Max Verstappen en la clasificación del sábado, y este domingo confirmó que no fue casualidad.
Para Colapinto, que venía de sumar puntos en carreras anteriores, este domingo fue un golpe duro. El argentino necesita volver a la senda de los puntos si quiere mantener su lugar en la Fórmula 1, donde cada oportunidad cuenta y los errores se pagan muy caro.
El próximo desafío será en Canadá, un circuito completamente diferente donde el entrerriano buscará sacarse el mal sabor de este domingo monegasco. En la Fórmula 1, la memoria es corta pero los resultados quedan para siempre.