Primero fue el abrazo de los suyos. Marcos Senesi pisó suelo concordiense después del Mundial 2026 y lo que lo esperaba no era un escenario ni un micrófono, sino sus familiares, con toda la carga emotiva que eso implica. El video del encuentro circuló rápido y pegó fuerte: un jugador que llegó lejos sin perder el hilo que lo une a su ciudad.
El defensor entrerriano vivió semanas de altísima exposición vistiendo la camiseta de la Selección Argentina. Volver a Concordia después de eso tiene otro peso, otro color. No es el regreso del famoso, es el regreso del pibe que se fue y que la ciudad nunca dejó de seguir con orgullo.
El recibimiento familiar fue apenas el primer capítulo. Este jueves, la ciudad le prepara un homenaje oficial en un acto abierto al público, donde los concordienses van a tener la chance de festejar con él lo que fue una participación histórica para el fútbol argentino y, de paso, para Entre Ríos entera.
Que un jugador de Concordia llegue a un Mundial no es un dato menor en una provincia que muchas veces mira desde lejos los grandes escenarios del deporte nacional. Senesi rompió esa distancia y lo hizo con nivel. El acto de este jueves es, en ese sentido, mucho más que un reconocimiento protocolar: es una ciudad celebrándose a sí misma a través de uno de los suyos.