A los 104 años se apagó una de las mentes más brillantes de nuestro tiempo. Edgar Morin, el filósofo francés que cruzó dos siglos sin perder la curiosidad ni la rebeldía, murió ayer en París cuando faltaban apenas semanas para cumplir 105 años.
¿Cómo resumir una vida que vio nacer y morir el siglo XX completo? Morin no fue solo un testigo privilegiado de la historia: fue protagonista. Combatiente de la Resistencia francesa contra los nazis, crítico feroz del estalinismo cuando pocos se animaban, teórico de la complejidad en un mundo que prefiere las respuestas fáciles.
El presidente Emmanuel Macron lo despidió como “el humanismo hecho persona”, mientras que desde la izquierda Jean-Luc Mélenchon destacó que incluso después de los cien años seguía participando de protestas contra las injusticias. Una rareza: un intelectual que nunca se jubilo de la indignación.
Nacido como Edgar Nahoum el 8 de julio de 1921, adoptó el seudónimo “Morin” durante la clandestinidad antinazi. Huérfano de madre a los 10 años, estudió en la Sorbona hasta que la guerra lo llamó a la resistencia. Después vino su paso por el Partido Comunista Francés, del que fue expulsado en 1951 por su antiestalinismo militante.
Su obra cumbre fue la teoría del “pensamiento complejo”, una propuesta que desafió las fronteras entre disciplinas y cuestionó la tendencia académica a simplificar lo que es naturalmente complejo. En 2010, la Universidad de Santiago del Estero le otorgó un doctorado Honoris Causa, reconociendo sus aportes “inestimables para el desarrollo humano”.
Para muchos franceses, Morin era más que un filósofo: era la conciencia moral de la nación. El diario Libération lo había bautizado como “el abuelo de todos los franceses”, esa figura capaz de conectar memoria histórica con sensibilidad humana. Hasta el final mantuvo esa mezcla única de rigor intelectual y pasión política que lo convirtió en una voz insustituible. Su último libro, “El año perdió su primavera”, publicado en 2024, seguía interrogando al mundo con la misma intensidad de siempre.