El golpe llegó sin aviso. Granja Tres Arroyos decidió cerrar temporalmente su planta La China, dejando a más de 900 trabajadores en una situación desesperante que tiene en vilo a toda la región.
La noticia cayó como un baldazo de agua fría en una comunidad que depende fuertemente de la actividad avícola. Más de 900 empleos quedaron suspendidos de un día para el otro, sin explicaciones claras sobre los tiempos de reapertura ni las garantías laborales para los afectados.
El intendente Lauritto no tardó en recibir a los trabajadores que llegaron angustiados a buscar respuestas. “La preocupación de los trabajadores y de sus familias es más que evidente, la situación es dramática”, expresó el jefe comunal tras el encuentro con los empleados.
¿Qué llevó a una de las principales empresas avícolas de la zona a tomar una decisión tan drástica? Las versiones oficiales son escasas y los trabajadores reclaman transparencia sobre las verdaderas causas del cierre temporal. La incertidumbre se multiplica cuando se trata de 900 familias que dependen de esos salarios para subsistir.
La planta La China representa un eslabón fundamental en la cadena productiva regional. Su paralización no solo afecta a los empleados directos, sino que genera un efecto dominó en proveedores, transportistas y comercios locales que ven peligrar sus ingresos.
Los trabajadores exigen definiciones concretas sobre el futuro de la planta y garantías de que el cierre temporal no se convierta en definitivo. Mientras tanto, el municipio evalúa medidas de asistencia para las familias afectadas por esta crisis laboral que golpea en el peor momento.