¿Qué pasa cuando los gremios se sientan a negociar con Rogelio Frigerio? El resultado está a la vista: tres sindicatos que decidieron dar el debate sobre la reforma jubilatoria provincial terminaron con un apoyo condicionado que deja más preguntas que certezas.
Desde UPCN, la secretaria adjunta Carina Domínguez fue clara: “El gobierno escuchó las posiciones de los sindicatos que decidimos dar la discusión”. Pero enseguida agregó los reparos: seguirán peleando por varios aspectos que no les cierran del todo. La negociación no está cerrada, advirtió.
El detalle que más satisfizo a los gremialistas fue la reducción del período para calcular el haber inicial: de 30 a 20 años. “Lo logramos en la discusión”, se ufanó Domínguez, aunque aclaró que van a seguir insistiendo para que quede como está ahora. El margen de maniobra del gobierno sigue siendo amplio.
Desde Suoyem, Fernando García reconoció el cambio de postura: “Cuando se empezó a hablar de este tema teníamos una postura bastante negativa”. Pero el tiempo y las negociaciones los ablandaron. El aumento de 30 a 35 años de servicio comenzará después de cinco años de vigencia, y eso fue “una pelea” que dieron los sindicatos.
La cuestión de género quedó sobre la mesa. Domínguez planteó que hay que considerar “contemplaciones vinculadas a la cuestión de género” para las mujeres, como el hecho de tener hijos y el cuidado familiar. Un tema que el gobierno de Frigerio deberá resolver en el trámite legislativo.
El tema de los aportes diferenciados para sueldos mayores a 3 millones de pesos generó menos resistencia de la esperada. “Tiene lógica en un marco de crisis escalonar los aportes”, admitió la dirigente de UPCN, aunque aclaró que para el escalafón general que representan “no sería crucial”.
La declaración de emergencia previsional apareció como sorpresa en el proyecto final. “Fue sorpresivo”, reconoció Domínguez, quien ahora quiere ver “realmente el alcance y cómo está planteado”. Un detalle que puede cambiar todo el panorama.
Los tres gremios que se sentaron a negociar terminaron con un apoyo tibio pero apoyo al fin. Ahora viene la etapa legislativa, donde se definirá si estas concesiones alcanzan para que la reforma jubilatoria de Frigerio tenga el respaldo sindical necesario o si las diferencias que quedaron pendientes terminan dinamitando el acuerdo.