El Gobierno de Milei vive sus horas más tensas. La interna que venía cocinándose a fuego lento entre los principales referentes libertarios ahora explota sin disimulos, con Karina Milei, Santiago Caputo y Martín Menem como protagonistas de una pelea que ya no se puede ocultar.
¿Qué pasa cuando el poder se reparte entre hermanos, asesores en las sombras y presidentes de la Cámara? La respuesta la estamos viendo en tiempo real: un libertarismo fracturado que se devora a sí mismo mientras los problemas del país siguen esperando soluciones.
En medio de este caos interno, la oposición no afloja y mantiene la presión sobre Manuel Adorni. El diputado Maximiliano Ferraro de la Coalición Cívica le recordó al jefe de Gabinete, con ironía filosa, que sigue esperando su declaración jurada. “Pensé que en lo que queda de la jornada estaría presentando su Declaración Jurada. Mala mía”, le escribió en X.
Pero hay más ruido en el tablero político. Gabriela Michetti salió con los tapones de punta a defender la gestión de Mauricio Macri, rechazando las críticas sobre una supuesta “tibieza” del gobierno de Cambiemos. “El problema era que arrancamos de menos 40”, disparó la exvicepresidenta desde Mendoza, donde compartió actividad con el propio Macri.
“A veces escucho esta cantinelita de que ustedes se quedaron un poco por la mitad, ustedes fueron un poco tibios. La verdad es que trabajamos con una profundidad los temas, con una garra, con un entusiasmo y con un profesionalismo”, sentenció Michetti. Sus palabras suenan a respuesta directa a las críticas que vienen desde La Libertad Avanza.
Mientras tanto, Santiago Caputo sigue manejando los hilos desde las sombras, aunque ya no tanto. El 5 de septiembre de 2025, a la 1.04 de la madrugada, el asesor presidencial salió de la clandestinidad con un mensaje que marcó un antes y un después: “Bueno. Llegó la hora”.
La pregunta que flota en el aire es inevitable: ¿puede gobernar un país con una interna tan feroz entre los propios? La respuesta parece estar escribiéndose día a día, con cada pelea, cada declaración y cada silencio que dice más que mil palabras.