No hay casualidades en política. Y menos cuando se trata de Rogelio Frigerio y su ajedrez electoral de cara a 2027. La llegada del arquitecto Marcone a Salto Grande tiene todas las marcas de una jugada que excede lo administrativo y se mete de lleno en la construcción territorial del MID en Concordia.
La Comisión Técnica Mixta no es solo un organismo binacional que maneja una represa. Es una plataforma política con peso específico en la costa del Uruguay, y Frigerio lo sabe mejor que nadie. Con Alejandro Daneri como presidente de la delegación argentina -casualmente, cuñado del gobernador- y ahora Marcone como su segundo alfil, el armado queda redondo.
¿Qué pasó con Juan Carlos Chagas? El dirigente que tenía trayectoria en ENERSA y había llegado al cargo por un acuerdo con el peronismo aliado a Milei, simplemente quedó afuera del nuevo esquema. Esta mañana le dio la bienvenida a Marcone en lo que fue su primer encuentro personal, pero el mensaje político ya estaba claro: cambió el mapa de alianzas.
Marcone no es un improvisado. Ya había tenido su paso por Vialidad Nacional en Entre Ríos, aunque duró poco por la reorganización del gobierno nacional. Pero su verdadero curriculum está en la construcción del MID en Concordia, donde fue uno de los arquitectos -nunca mejor dicho- de la estructura partidaria que terminó integrando Juntos por Entre Ríos.
En 2023 había sondeado una candidatura a intendente de Concordia, pero bajó la postulación en el marco de acuerdos internos. ¿Será que ahora, desde Salto Grande, está preparando el terreno para otro intento? La coincidencia temporal entre el relanzamiento del MID en la ciudad y su designación en la CTM no parece casual.
La movida de Frigerio es clara: fortalecer su presencia institucional en una zona clave de la provincia mientras el MID se reorganiza pensando en las próximas elecciones. Salto Grande, una vez más, confirma que en la política entrerriana no hay espacios puramente técnicos. Todo es construcción de poder, y el gobernador lo sabe mejor que nadie.