El alivio llegó, pero no alcanzó: el riesgo país cedió siete unidades y quedó en 918 puntos básicos, aunque la mañana había tocado 895 y la tarde borró parte de la caída.
El indicador, que el jueves había saltado a 925, su máximo del año, revirtió la tendencia alcista en un contexto global más favorable. No obstante, el rebote no fue suficiente para perforar los 900 puntos.
Los bonos soberanos arrancaron con subas, pero la tarde los tiñó de rojo: los Bonares retrocedieron hasta 1,4% en el AE38D, los Globales cedieron 0,4% en el GD35D y el GD46D trepó 1,5%.
Pese al respiro, el riesgo país sigue en niveles de octubre del año pasado, cuando estaba por encima de los 1000 puntos en la previa de las elecciones legislativas. En los primeros días de noviembre escaló 131 unidades y acumula 347 puntos en el año.
Las acciones argentinas rebotaron al inicio, pero después revirtieron. Los ADR operaron mixtos, a contramano de Wall Street, con caídas en Globant y subas en Tenaris.
El Merval cedió 0,4% y quedó en 84.215 unidades, equivalentes a US$50. Lideraron las caídas BBVA, Banco Macro y Transener; subieron Irsa, Sociedad Comercial del Plata y Banco de Valores.
El economista Fernando Baer, de Quantum, señaló que hay un “mejor clima internacional”, que “se calmó un poco respecto de ayer y recupera”. Un buen dato sobre el empleo de Estados Unidos cambió el humor de los inversores.
Para Gustavo Ber, de Estudio Ber, los activos domésticos intentan aprovechar el repunte externo tras el castigo acumulado, aunque “la incertidumbre electoral continúa pesando demasiado”.
El golpe externo llegó después de que los índices norteamericanos vivieran su peor jornada desde abril de 2025. Según PPI, el temor a nuevas restricciones a centros de datos y a una desaceleración en infraestructura tecnológica presionó a los activos argentinos.
Los Globales cayeron entre 2,3% y 3,3% y el MSCI Merval retrocedió 4%. PPI explicó que los factores locales ganan peso en las valuaciones y que, de cara a las elecciones de 2027, el mercado incorpora dudas sobre el respaldo político al programa económico.
En el frente cambiario, el dólar oficial minorista se mantuvo en $1570, el mismo valor desde el martes. El precio promedio del mercado fue de $1571,84 y el tipo de cambio mayorista operó a $1545,50.
El mayorista conservó una distancia del 26% con el techo de la banda cambiaria, hoy en $1958,16. El dólar MEP sumó $2,12 y cotizó a $1579,51, mientras el CCL bajó a $1675,06.
La calma del dólar contrasta con la presión sobre la deuda: la distancia entre el mayorista y el techo de la banda sigue amplia, y el mercado sigue midiendo el respaldo político al programa.
El mercado respira, pero no celebra: el alivio externo todavía no alcanza para desactivar la presión electoral que sigue marcando el pulso de la deuda y las acciones argentinas.