El mapa vial de Entre Ríos está a punto de cambiar de manos. En el marco del proceso de concesión privada de rutas nacionales impulsado por el Ministerio de Economía de la Nación, se conocieron las ofertas para los tramos de las rutas 12 y 18 que atraviesan la provincia, dos arterias que son columna vertebral de la conectividad entrerriana.
El proceso forma parte de un paquete más amplio: más de 20 empresas compiten por hacerse con la gestión de aproximadamente 4.000 kilómetros de rutas nacionales en todo el país. La licitación es uno de los movimientos más ambiciosos en materia de infraestructura vial que encara el gobierno de Javier Milei, con la lógica de transferir al sector privado la inversión y el mantenimiento a cambio de cobro de peaje.
Para Entre Ríos, el dato central es qué tramos quedan incluidos y cuánto le va a costar al conductor que transita esas rutas a diario. Los precios de peaje previstos en las ofertas son el número que más interesa a transportistas, productores rurales y vecinos de las localidades conectadas por esas vías. La ruta 12 es el corredor que une la provincia con el litoral mesopotámico hacia el norte y el sur; la ruta 18 es la espina dorsal del centro provincial, uniendo ciudades como Paraná, Nogoyá, Villaguay y Concordia.
El esquema de concesión implica que la empresa adjudicataria se hace cargo del mantenimiento y la obra a cambio de explotar los peajes durante un período determinado. El Estado nacional deja de financiar directamente la infraestructura, pero el usuario paga en la cabina. Es un modelo que tiene defensores y críticos: los primeros destacan que garantiza inversión real; los segundos advierten que puede encarecer la logística y golpear la competitividad de las economías regionales.
En una provincia como Entre Ríos, donde la producción agropecuaria, la industria avícola y el turismo dependen fuertemente de la red caminera, el costo del peaje no es un detalle menor: es un factor que incide directamente en el precio final de los productos y en la rentabilidad de los sectores productivos. Cualquier suba significativa en las tarifas será un dato político de primera línea para el gobernador Rogelio Frigerio, que deberá responder ante los sectores afectados aunque la decisión sea tomada desde Buenos Aires.
La apertura de ofertas marca el inicio de la etapa de evaluación. La adjudicación definitiva y la confirmación de los precios de peaje se conocerán en los próximos pasos del proceso licitatorio, que seguirá de cerca toda la provincia.