No hubo frenada, no hubo margen. Esta mañana, en el puente de avenida Circunvalación y Blas Parera, en Paraná, un motociclista de 51 años perdió la vida después de ser embestido por un automóvil. El choque fue fatal. Y lo que vino después, indignante.
El conductor del vehículo fue demorado en el lugar. El test de alcoholemia no dejó lugar a dudas: 1,41 gramos de alcohol por litro de sangre. Casi tres veces el límite legal permitido para circular. Un hombre manejando así, a esa hora, sobre un puente. El resultado: una vida que se apagó en el asfalto.
No es la primera vez que este tipo de tragedias sacude a Paraná. El alcohol al volante sigue siendo una de las principales causas de muertes viales en la provincia, y cada tanto la ciudad pone un nombre y un cuerpo sobre esa estadística fría. Esta vez fue un motociclista de 51 años, cuya identidad no fue informada de manera oficial.
El conductor quedó demorado a disposición de la Justicia, que deberá determinar su situación procesal. La investigación está en curso.