El auto volcado en la calle, varios vehículos dañados y un joven corriendo para alejarse del lugar: así terminó la madrugada para un conductor de 24 años en Gualeguaychú que no pudo escapar de las consecuencias de manejar en estado de ebriedad.
Según se pudo reconstruir, el joven impactó contra varios autos estacionados antes de que su propio vehículo terminara volcado. Lejos de quedarse a dar explicaciones, intentó alejarse del lugar a pie. La Policía lo persiguió y lo aprehendió, cargándole además la figura de resistencia a la autoridad.
El dato que cierra el cuadro y no deja margen para la duda: el test de alcoholemia dio positivo. No hubo sorpresas ahí. El estado del conductor era evidente desde el primer impacto.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa una realidad que se repite con preocupante frecuencia: conductores alcoholizados que no solo ponen en riesgo su propia vida, sino la de cualquier persona que en ese momento esté en la vereda, en otro auto o simplemente cruzando la calle. Los vehículos dañados son cosas; la suerte de que no haya habido heridos es eso, suerte, y no siempre aparece dos veces.
El joven quedó aprehendido y la causa quedó en manos de la justicia de Gualeguaychú para determinar las responsabilidades penales y civiles que correspondan.