No es habitual ver a un funcionario metido entre modelos hidráulicos y discutiendo el desgaste de los álabes de una turbina. Pero Juan Carlos Chagas, delegado argentino ante la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande (CTM), eligió exactamente ese escenario para mostrar en qué está parado el proceso de modernización de la central hidroeléctrica binacional.
La visita fue al Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), donde fue recibido por el ingeniero Sergio Liscia y la ingeniera Cecilia Lucino, autoridades de la Dirección de Hidromecánica. Allí conoció de cerca las simulaciones computacionales que analizan el estado de los componentes internos de las turbinas, en particular los álabes, las piezas con forma de pala que son clave en el funcionamiento de cada unidad generadora.
«Las simulaciones permiten ver qué piezas pueden seguir funcionando pese a que las unidades llevan casi 50 años de servicio y cuáles necesitan ser reemplazadas. Eso tiene un impacto directo en los costos de la obra», explicó Chagas durante el recorrido. El dato no es menor: definir con precisión qué se cambia y qué se conserva puede significar diferencias sustanciales en el presupuesto final de la renovación.
La visita forma parte de un intercambio recíproco: días antes, Liscia y Lucino habían recorrido las instalaciones de la represa en Salto Grande. La CTM convocó como consultores especializados a equipos de la UNLP, la Universidad Nacional de Misiones y la Universidad de la República (Uruguay). «Uno tiene que sentarse y escuchar a los que saben», sintetizó el delegado argentino, en una frase que suena simple pero que en el mundo de la obra pública no siempre se practica.
Más allá de la ingeniería, Chagas planteó ante docentes e investigadores la necesidad de acercar estos conocimientos técnicos a la ciudadanía. El planteo generó interés: las autoridades académicas lo invitaron a brindar próximamente una charla sobre comunicación institucional y divulgación de temas técnicos vinculados a la ingeniería y la gestión pública. Una propuesta similar le llegó desde la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER).
La agenda de la visita también incluyó una discusión más amplia sobre los desafíos hídricos de Entre Ríos. Chagas planteó la necesidad de impulsar un plan de sistematización de ríos y arroyos frente al cambio climático, mencionó específicamente la cuenca del arroyo Mandisoví y comentó que el embajador argentino en Israel, Axel Wahnish, le recomendó visitar el Instituto del Agua de Tel Aviv para conocer experiencias en manejo de recursos hídricos. Los investigadores de la UNLP mostraron interés en esa problemática, abriendo la posibilidad de un vínculo académico que podría aportar alternativas concretas para la provincia.