El timing no es casual. Mientras la sociedad entrerriana va a estar con los ojos puestos en el partido de Argentina contra Inglaterra por el Mundial, el gobierno provincial y los senadores eligieron ese momento para votar una reforma que le cambia la vida a empleados estatales y jubilados.
La sesión de mañana tiene todo para ser un duelo de fondo. En términos de números, el peronismo tiene un voto más que el oficialismo y, en teoría, podría bloquear la iniciativa. Pero la aritmética tiene una trampa: la senadora por el departamento de Feliciano, Gladys Domínguez, elegida con los votos del peronismo, viene respaldando el proyecto del gobierno, contradiciendo abiertamente a su propio bloque.
Con ese voto cruzado, el oficialismo tendría los números justos para aprobar la reforma. Una reforma que, vale recordarlo, no es un tema menor: afecta directamente el sistema previsional provincial y las condiciones de los trabajadores del Estado. No es una ordenanza de tránsito, es una ley con impacto real en los bolsillos y en el futuro de miles de entrerrianos.
La pregunta que flota en el ambiente político es si el peronismo intentará algún movimiento de último momento para retener a Domínguez o si la sesión transcurrirá tal como el oficialismo la planificó. Por ahora, el bloque opositor no dio señales públicas de tener una carta guardada.
Lo que sí queda claro es que la elección del horario y el día no es inocente. Cuando el fútbol copa la agenda, los debates legislativos pasan más desapercibidos. Mañana, con el partido contra Inglaterra como telón de fondo, el Senado entrerriano definirá una ley que va a tener consecuencias concretas mucho después de que el árbitro pite el final.