El lunes no fue un día de escritorio para Rogelio Frigerio. El gobernador convocó a su gabinete en Casa de Gobierno para hacer un repaso a fondo de la gestión provincial: salud, infraestructura y energía, tres frentes que no dan respiro y que el Ejecutivo entrerriano quiere mostrar en movimiento.
El tema que más llamó la atención fue el sanitario. Entre Ríos no registra casos activos de triquinosis ni de síndrome urémico hemolítico (SUH), pero el gobierno no baja la guardia. El ministro de Desarrollo Económico, Guillermo Bernaudo, explicó al término del encuentro que desde Bromatología se reforzaron los controles sobre la elaboración y comercialización de embutidos, con foco especial en los derivados de carne de cerdo y jabalí. La responsabilidad de verificar que los productos lleguen al consumidor con la documentación sanitaria en regla recae sobre los municipios, y el gobierno provincial insiste en que ese eslabón no puede fallar.
En materia de infraestructura, el gabinete repasó el avance de obras concretas: la reparación y ampliación de la Unidad Penal de Federal y los trabajos sobre las rutas provinciales 22 y 4, ambas en el norte entrerriano, una zona que históricamente reclama más atención vial. Son obras que no generan titulares explosivos, pero que definen la calidad de vida de miles de entrerrianos que dependen de esas conexiones.
El tercer eje del encuentro apuntó hacia afuera de la provincia. Entre Ríos participará este martes en la Mesa de Energía de la Región Centro, que se desarrolla en Córdoba, junto a otros distritos. La provincia llevará su propia agenda de desarrollo energético e integración regional, una instancia que el gobierno de Frigerio considera estratégica para no quedar al margen de las decisiones que se toman a escala regional.
Del encuentro participaron la vicegobernadora Alicia Aluani, el presidente de la Cámara de Diputados, Gustavo Hein, ministros y secretarios del Ejecutivo provincial. Una reunión de gestión, sin anuncios espectaculares, pero con una agenda que refleja los desafíos cotidianos que enfrenta la provincia: mantener la salud pública, avanzar en obra y no perder peso en las discusiones regionales que definen el futuro energético.