¿Un acuerdo que no cierra nada? El martes por la tarde se firmó el convenio salarial entre el Gobierno nacional y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), pero la tranquilidad duró poco: los rectores ratificaron que van a seguir con la demanda judicial por la Ley de Financiamiento Universitario.
El documento rubricado incluye aumentos presupuestarios que los rectores venían reclamando desde hace meses, en medio de una crisis que tiene a las universidades públicas al borde del colapso. Sin embargo, el conflicto de fondo sigue intacto: la pelea por una ley que garantice financiamiento automático y que el oficialismo se niega a reglamentar.
La estrategia de los rectores es clara: aceptar lo que viene para mantener funcionando las casas de estudio, pero no bajar los brazos en el reclamo estructural. “Firmamos porque necesitamos los recursos, pero la batalla judicial continúa”, explicaron fuentes del CIN tras la reunión.
En Entre Ríos, donde la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER) y la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) vienen sufriendo el ajuste, el acuerdo trae un alivio parcial. Pero los docentes y no docentes ya anticiparon que van a seguir movilizándose hasta que se resuelva el tema de fondo.
El Gobierno nacional celebró el acuerdo como una muestra de diálogo, pero sabe que la presión no afloja. Los rectores tienen claro que este convenio es apenas un parche: la verdadera pelea es por una ley de financiamiento que les dé previsibilidad y recursos genuinos. La firma del martes calmó las aguas, pero la tormenta sigue ahí, esperando.