El asfalto de Avenida de las Américas quedó marcado por el estruendo del metal contra metal. Un Ford Focus y un Honda Fit protagonizaron un choque que terminó con una mujer de 65 años camino al hospital y las sirenas cortando la tarde paranaense.
El siniestro ocurrió en la intersección con Newbery, una zona donde el tránsito fluye pesado y los conductores suelen jugársela con maniobras que no deberían intentar. Según los primeros datos, una maniobra prohibida fue la chispa que encendió este accidente que pudo ser mucho peor.
La mujer que viajaba en uno de los vehículos recibió el golpe más duro. Los servicios de emergencia llegaron rápido al lugar y la trasladaron de inmediato al hospital para recibir atención médica. Su estado, por suerte, no revestiría gravedad extrema, pero el susto y los golpes fueron suficientes para que los médicos decidieran mantenerla en observación.
Mientras tanto, los peritos de la Policía se pusieron a trabajar en el lugar. Midieron, fotografiaron, tomaron declaraciones. La escena típica de cualquier choque urbano, pero con el agregado de que acá hay una maniobra que no debería haberse hecho. ¿Qué pasó exactamente? Los investigadores buscan reconstruir cada segundo previo al impacto.
Lo cierto es que Avenida de las Américas no perdona. Es una arteria donde la velocidad y la impaciencia de los conductores se mezclan con un cóctel peligroso. Las maniobras prohibidas, esas que todos vemos a diario y que muchas veces terminan en tragedia, volvieron a cobrar protagonismo en esta tarde de miércoles que pudo haber sido mucho más dramática.