¿Qué tan seguro puede ser un labial infantil que se vende sin ningún control sanitario? La ANMAT acaba de responder esa pregunta con una prohibición que debería hacer reflexionar a más de un padre.
El organismo nacional prohibió la venta de varias marcas de maquillajes y cosméticos destinados a niños que circulaban en el mercado sin la inscripción sanitaria correspondiente. La lista incluye labiales, rubores, iluminadores, mascarillas faciales y toallitas húmedas que llegaban a las góndolas sin ninguna garantía oficial.
La medida no es un capricho burocrático. La ANMAT advirtió que no puede garantizar ni la seguridad de estos productos ni su origen legal, lo que convierte cada aplicación en una ruleta rusa para la piel de los chicos. ¿Vale la pena el riesgo por un poco de brillo en los labios?
Los productos prohibidos se comercializaban en jugueterías, perfumerías y comercios varios sin que los padres tuvieran forma de saber que estaban comprando algo potencialmente peligroso. La falta de inscripción sanitaria significa que nadie controló su composición, su fabricación ni sus efectos sobre la piel infantil.
El problema no es menor cuando se trata de productos para niños, cuya piel es más sensible y permeable que la de los adultos. Un cosmético sin control puede provocar desde irritaciones hasta reacciones alérgicas graves, y en el peor de los casos, contener sustancias tóxicas.
La ANMAT ya notificó a las autoridades sanitarias provinciales para que retiren estos productos de la venta y controlen su cumplimiento. Los comerciantes que sigan vendiendo estos artículos se exponen a sanciones que pueden incluir clausuras y multas millonarias.