El mercado automotor entrerriano no encuentra el rumbo. La venta de autos usados se desplomó casi 7% en mayo, profundizando una crisis que ya venía golpeando fuerte al sector desde principios de año.
Desde la Cámara del Comercio Automotor no ocultan su preocupación. Los números hablan por sí solos: cada mes que pasa, menos entrerrianos se animan a cambiar el auto. ¿Qué está pasando realmente en las concesionarias de Paraná, Concordia y Gualeguaychú?
Los empresarios del sector apuntan a tres factores clave que están matando el negocio. Primero, un consumo completamente inestable que tiene a las familias dudando antes de cualquier compra importante. Segundo, la feroz competencia de los 0 kilómetro que, con algunas promociones, están pisando fuerte en el segmento de usados. Y tercero, las dificultades brutales para acceder al financiamiento.
La realidad es que conseguir un crédito para un auto usado se volvió una odisea. Los bancos endurecieron las condiciones y las tasas están por las nubes. Muchos compradores que antes resolvían en una semana, ahora directamente desisten cuando ven los requisitos y los intereses.
En las concesionarias entrerrianas, los vendedores cuentan que los clientes llegan, miran, preguntan precios y se van. La decisión de compra se postergó indefinidamente. Algunos hablan de esperar “tiempos mejores”, otros directamente reconocen que no pueden afrontar los costos.
El panorama se complica aún más cuando se mira el contexto nacional. La incertidumbre económica general tiene a los consumidores con los bolsillos cerrados, priorizando gastos esenciales por sobre el cambio de vehículo. Para el sector automotor entrerriano, esto significa meses difíciles por delante y la necesidad urgente de repensar estrategias comerciales.