El conflicto en Granja Tres Arroyos llegó a escritorio oficial. La Secretaría de Trabajo decidió meter las manos en el asunto y convocó a una audiencia de conciliación que podría definir el futuro de decenas de empleados que vienen padeciendo la incertidumbre.
La cita está pautada para el lunes 8 de junio a las 14 horas, y estarán presentes los protagonistas del enredo: la empresa, el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación y el Sindicato de la Carne. Tres actores, una mesa, y la esperanza de que la cosa no termine peor de lo que está.
¿Qué pasó para que el gobierno provincial tenga que intervenir? Las versiones circulan, pero lo concreto es que los trabajadores de la granja vienen arrastrando un conflicto que ya no se puede barrer bajo la alfombra. Salarios atrasados, condiciones laborales y rispideces entre los gremios parecen ser el combo explosivo que obligó a las autoridades a actuar.
La audiencia de conciliación es el primer paso formal para intentar destrabar una situación que tiene en vilo a las familias que dependen de esos puestos de trabajo. En un contexto económico donde cada empleo vale oro, perder fuentes laborales en el interior provincial sería un golpe que nadie quiere asumir.
El lunes será clave para saber si hay voluntad real de resolver el conflicto o si esto se transforma en una nueva postal de la crisis que atraviesan las empresas del sector alimentario en Entre Ríos.