La UCR Activa salió con los tapones de punta contra la reforma previsional que impulsa el gobierno provincial. En un documento que no deja lugar a dudas, el sector radical apuntó directo al corazón del debate: “La Caja no es una variable de ajuste”.
¿Qué pasó para que los radicales se planten así? Según denuncian, el gobierno de Rogelio Frigerio no cobró de inmediato lo que la Nación adeudaba por compensaciones previsionales, no resolvió el desfasaje histórico de ENERSA y otros sectores estatales, y tampoco abrió audiencias públicas para que la sociedad debata el tema.
El planteo de UCR Activa es contundente: cuando ante cada dificultad de la Caja la única respuesta es reducir derechos, se debilita el régimen solidario de reparto y se erosiona una de las bases más importantes de la cultura previsional argentina. Los cambios demográficos exigen análisis serios, pero no pueden usarse como pretexto para degradar jubilaciones y pensiones.
El sector radical marca una línea roja: no se puede tocar el haber inicial ni la movilidad sin afectar el ingreso real de los jubilados. Hoy el haber acompaña el aumento del trabajador activo; reemplazar ese criterio por un índice desligado del salario significa, en los hechos, licuar progresivamente la prestación.
Pero la artillería pesada apunta directo a los legisladores radicales: “La Unión Cívica Radical no nació para convalidar ajustes regresivos sobre los más débiles”. UCR Activa les recuerda que su historia está ligada a la defensa de la dignidad humana y la solidaridad social.
El mensaje es claro: acompañar esta reforma sin exigir transparencia total e información técnica completa sería una renuncia política e histórica. Todavía están a tiempo de actuar con responsabilidad, reclaman.
Lo que corresponde ahora, según UCR Activa, es reclamar la apertura inmediata de audiencias públicas, la exposición completa de los fundamentos técnicos y actuariales, y una revisión seria de todas las alternativas de financiamiento que no descarguen el peso sobre jubilados y futuros jubilados. El cierre del documento no admite medias tintas: “En un tema como éste, votar no es obedecer: es hacerse cargo”.