El agua no avisa, pero deja cuentas, mercadería y actividades suspendidas. En la Costanera, ese escenario volvió a estar sobre la mesa con un proyecto de ley para crear un fondo de reparación económica.
Comerciantes de la Costanera se reunieron con el diputado Cresto y respaldaron la iniciativa. Lapiduz sostuvo que el ex intendente se acercó, escuchó la necesidad y desarrolló el proyecto de ley que ya ingresó a la Legislatura.
El proyecto modifica la Ley N° 9149 para implementar un régimen permanente de reparación económica y recuperación de emprendimientos generadores de trabajo, instituciones deportivas y asociaciones civiles sin fines de lucro. El alcance apunta a los afectados por crecientes del río Uruguay aguas abajo del Complejo Hidroeléctrico Salto Grande.
El Fondo de Reparación y Recuperación de Emprendimientos Ribereños e Instituciones Deportivas Aguas Abajo de Salto Grande se integraría con el 5 % de los ingresos efectivamente percibidos por la CAFESG por excedentes de Salto Grande. También contemplaría partidas adicionales del presupuesto provincial, aportes nacionales y otros recursos por convenios o rendimientos.
La iniciativa prevé crear una Unidad de Reparación y Recuperación a cargo del registro de beneficiarios, el relevamiento de afectaciones, la evaluación de solicitudes y la determinación técnica de las reparaciones. Las prestaciones se aprobarían mediante resolución fundada de la CAFESG, con asistencia de recursos humanos y técnicos del organismo.
El ámbito territorial comprende establecimientos e instituciones en municipios y comunas ribereñas de Concordia, Colón, Concepción del Uruguay, Gualeguaychú e Islas del Ibicuy, aguas abajo de Salto Grande, cuando sean afectados por el ingreso directo de aguas o por efecto de remanso. El texto distingue dos clases de beneficiarios: emprendimientos que generen empleo o autoempleo e instituciones deportivas o asociaciones civiles sin fines de lucro.
En los considerandos, el proyecto recuerda que las crecientes pueden provocar pérdidas de mercadería, deterioro de instalaciones, retiro de equipamiento y suspensión de actividades. Cuando el agua baja, comienza otra dificultad: reunir los recursos necesarios para limpiar, reparar, reponer y volver a abrir.
También contempla la realidad de los trabajadores, las familias, los proveedores y las inversiones detrás de cada emprendimiento afectado que contribuyen al desarrollo de esas comunidades. En las instituciones deportivas hay socios, deportistas, niños y jóvenes que necesitan recuperar sus espacios de encuentro y formación.
El artículo 5° menciona la activación automática del régimen ante cada creciente. Si el proyecto avanza en la Legislatura, el mecanismo buscaría dar previsibilidad a comercios, trabajadores, familias, proveedores e instituciones que dependen de la ribera.