El test de alcohol dio positivo y un motociclista perdió la vida. Ese es el núcleo de una causa que ya tiene imputado y que la Justicia de Paraná decidió no dejar en suspenso.
Un joven de 24 años fue imputado por el delito de homicidio culposo imprudente tras el siniestro vial ocurrido en la intersección de Circunvalación y Blas Parera. El choque terminó con la vida de un motociclista, y la investigación avanza con un dato que pesa: el primer control de alcoholemia arrojó resultado positivo.
La Justicia dispuso que el conductor cumpla 45 días de prisión domiciliaria mientras se profundiza la investigación. La medida no es menor: implica que el imputado no quedó en libertad plena, pero tampoco fue enviado a una unidad penitenciaria, al menos por ahora.
El homicidio culposo imprudente es la figura penal que se aplica cuando una muerte se produce por negligencia, impericia o imprudencia, sin intención de matar. Manejar con alcohol en sangre es, en ese esquema, un agravante que los fiscales difícilmente van a ignorar a medida que avance el expediente.
La causa seguirá su curso en las próximas semanas. Lo que ya quedó establecido es que hay un muerto, un imputado y una primera medida judicial que marca el tono de cómo la Justicia entrerriana está decidida a tratar los siniestros viales con conductores en estado de ebriedad.