En Concordia, la cancha también se juega en el mostrador. Antes de que la Selección Argentina salte a la cancha, dos instituciones que raramente van de la mano decidieron ponerse de acuerdo: que los empleados de comercio lleguen a casa a tiempo para ver el partido.
La propuesta conjunta del Centro de Empleados de Comercio de Concordia y del Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia tiene dos ejes concretos. Primero, pedirle a la comunidad que anticipe sus compras antes de las 15:00. Segundo, invitar a los comercios que no registran un pico de ventas durante los partidos a trabajar en horario corrido y bajar las persianas a las 15:30.
El argumento es tan simple como contundente: que los trabajadores mercantiles puedan llegar a sus hogares antes del inicio del encuentro y disfrutarlo con sus familias. No es una obligación legal ni un decreto, sino una recomendación firmada por quienes representan a los dos lados del mostrador, lo que le da al pedido un peso simbólico nada menor.
La iniciativa reconoce que no todos los rubros pueden adherir: los que efectivamente ven crecer sus ventas durante los partidos, como almacenes, kioscos o negocios de comida, tienen su propia lógica comercial. Para ellos, la propuesta no aplica. Pero para el resto, la señal es clara: este no es un día laboral cualquiera.
La movida de Concordia se suma a una tendencia que se repite en distintas ciudades del país cada vez que la Selección juega en horario de trabajo. Lo novedoso acá es que la convocatoria surge de manera coordinada entre el sector empresario y el gremial, sin conflicto ni tensión de por medio, algo que en tiempos de paritarias crispadas no es un dato menor.