Un año después de implementar las guías mineras digitales, Entre Ríos puede mostrar números que sorprenden: más de $8.300 millones recaudados por el control de extracción de minerales. Una cifra que demuestra el potencial económico de un sector que antes navegaba en aguas turbias.
El nuevo mecanismo de control abarca tres categorías específicas de arenas que mueven la economía provincial: las destinadas a construcción, las utilizadas para vidrio y aquellas con rumbo a la actividad petrolera, principalmente hacia Vaca Muerta. Tres mercados diferentes, una sola plataforma de fiscalización.
La digitalización no fue solo una modernización tecnológica, sino un cambio de paradigma en la gestión de recursos naturales. Antes, el control se hacía de manera artesanal, con papeles que se perdían y números que no cerraban. Ahora, cada movimiento de arena queda registrado en tiempo real.
¿Qué significa esta recaudación para las arcas provinciales? Representa un flujo de ingresos que permite al gobierno de Rogelio Frigerio contar con recursos genuinos para obras públicas y servicios. No es plata que cae del cielo, sino el resultado de explotar de manera inteligente los recursos que tiene la provincia.
El sector de arenas para Vaca Muerta se perfila como el más dinámico, aprovechando la cercanía geográfica y la demanda constante del yacimiento neuquino. Entre Ríos encontró en sus canteras una fuente de ingresos que antes no estaba debidamente aprovechada.
La implementación de las guías digitales marca un antes y un después en la gestión de recursos naturales provinciales, demostrando que la tecnología aplicada correctamente puede transformar sectores tradicionalmente informales en motores de desarrollo económico genuino.