¿Qué pasa cuando una normativa provincial se topa con la realidad de los contadores y monotributistas entrerrianos? El Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Entre Ríos (Cpceer) le puso los puntos sobre las íes al gobierno de Rogelio Frigerio y pidió una prórroga para implementar el régimen de Transparencia Fiscal.
La entidad profesional presentó observaciones técnicas que van directo al corazón del problema: los sistemas de facturación no están preparados, la situación de los monotributistas genera confusión y la forma de exposición de los impuestos en los comprobantes necesita ajustes urgentes. No es poca cosa.
El pedido de prórroga llega en un momento delicado para la administración provincial, que había puesto fichas en la rápida implementación de esta normativa como parte de su política de transparencia fiscal. Pero la realidad se impuso: cuando los profesionales que manejan los números día a día dicen que algo no funciona, hay que escuchar.
Los contadores entrerrianos no se oponen al espíritu de la norma, pero sí a una implementación apresurada que puede generar más problemas que soluciones. Las adecuaciones solicitadas apuntan a cuestiones técnicas concretas que, si no se resuelven, pueden convertir la transparencia en un dolor de cabeza para comerciantes y profesionales.
La pelota ahora está en el tejado del gobierno provincial. ¿Escuchará los reclamos técnicos del Cpceer o insistirá con los plazos originales? La respuesta dirá mucho sobre cómo Frigerio maneja la relación entre las buenas intenciones políticas y la viabilidad práctica de las medidas.