El invierno llego con una nueva cachetada para miles de familias entrerrianas. La garrafa volvio a aumentar en junio y ya acumula una suba del 35% desde enero. Un golpe directo al bolsillo de quienes no tienen gas natural y dependen de este insumo para cocinar, calefaccionarse y tener agua caliente.
La escalada del gas envasado se suma al combo letal que viene machacando la economia domestica. Las facturas de electricidad ya se convirtieron en pesadilla para los usuarios entrerrianos, con costos energeticos que crecen muy por encima de los salarios. Ahora, la presion tambien aplasta a las familias que dependen de la garrafa, especialmente en barrios populares y zonas rurales.
Nestor Carisimo, propietario de Buen Gas, confirmo la tendencia: “Desde el comienzo del año hasta ahora estamos hablando de practicamente un 35% de aumento“. El comerciante explico que la suba del gas licuado de petroleo esta atada a la evolucion internacional del petroleo, por tratarse de un derivado que cotiza como commodity. Una explicacion de mercado que, en la practica, no cambia el impacto en el bolsillo.
¿Que puede hacer una familia cuando necesita cocinar, prender el calefon o calefaccionarse? Nada. Por eso las ventas no registraron caidas significativas pese a las sucesivas remarcaciones. “La gente tiene que cocinar, no es algo que pueda dejar de consumir”, sostuvo el distribuidor. El ajuste del presupuesto familiar no se da sobre este consumo, sino sobre otros rubros menos esenciales.
La dinamica es cruel pero clara: una mayor proporcion de los ingresos familiares se destina a servicios esenciales, mientras se reduce el margen para alimentacion, indumentaria, recreacion o ahorro. “Nos han dicho muchas veces: prefiero prohibirme alguna otra cosita, pero prendo la estufa y estoy caliente dentro de mi casa”, relato Carisimo.
Los numeros actuales duelen. Una garrafa de 10 kilos cuesta alrededor de $22.000 retirada en deposito, y entre $28.000 y $30.000 con envio a domicilio. La de 15 kilos ronda los $38.000 en retiro y puede alcanzar hasta $44.000 con entrega. El tubo de 45 kilos se comercializa entre $100.000 y $105.000 con envio incluido, consolidandose como alternativa de mayor volumen pero de fuerte impacto economico al momento de la compra.
Carisimo advirtio ademas una distorsion en la estructura de precios: el tubo de 45 kilos resulta hoy relativamente mas conveniente en relacion a la cantidad de gas que contiene, lo que invierte la logica historica del mercado. Mientras tanto, los mecanismos de asistencia brillan por su ausencia o escaso alcance, dejando a las familias entrerrianas libradas a su suerte ante una escalada que no da tregua.