¿Te imaginás llegar a Estados Unidos para disputar un Mundial y que te retengan siete horas como si fueras un terrorista? Eso le pasó a Aymen Hussein, la estrella de Irak que convirtió el gol clave ante Bolivia para clasificar a la cita máxima del fútbol.
El delantero del Al-Karma vivió un calvario al arribar a Chicago, donde la selección iraquí se prepara para el Mundial 2026. Según denunciaron medios de su país, Hussein fue interrogado durante siete horas por las autoridades estadounidenses en lo que describieron como un trato “de terrorista”.
El origen del problema fue un error administrativo que parece sacado de una película: confundieron al futbolista con otro ciudadano que tiene el mismo nombre. Por más que las autoridades de la delegación iraquí intentaron acelerar su liberación, Hussein permaneció retenido durante horas en una situación que generó tensión en todo el plantel.
La ironía es que estamos hablando del héroe de la clasificación, un jugador fácilmente verificable que metió el gol que llevó a Irak de vuelta a un Mundial después de cuatro décadas. Pero los protocolos de seguridad estadounidenses no hicieron excepciones, y el atacante tuvo que esperar hasta que se aclarara la confusión.
Mientras tanto, Irak sorprendió a España en un amistoso preparatorio, sacando un valioso empate 1-1 ante el campeón de la Eurocopa 2024. El resultado demostró que el equipo de Medio Oriente no viene solo a participar del Mundial, sino que puede complicar a cualquier rival.
El próximo martes enfrentarán a Venezuela en otro amistoso de preparación, antes de debutar en el Mundial ante Noruega. Después les tocará Francia y cerrarán la fase de grupos contra Senegal. Un grupo complicado para una selección que vuelve a la máxima cita después de tanto tiempo, pero que ya demostró que puede dar pelea.