¿Quién dijo que la historia no tiene memoria? El senador provincial Martín Dal Molín acaba de desempolvar un documento que pone en evidencia la contradicción más grande del peronismo entrerriano: en 1997, Jorge Busti impulsó una reforma previsional prácticamente idéntica a la que hoy rechazan con vehemencia.
“El hallazgo es importante porque demuestra que el problema previsional no nació ahora ni fue inventado por este gobierno. Hace casi 30 años el propio peronismo identificó las mismas dificultades estructurales”, disparó Dal Molín sin anestesia. La ironía es demoledora: los mismos que hoy gritan “no al ajuste” fueron quienes primero diagnosticaron la enfermedad.
El proyecto de 1997 proponía elevar la edad jubilatoria a 63 años para varones y 60 para mujeres, ampliar el período de cálculo del haber inicial y modificar la movilidad jubilatoria. ¿Les suena conocido? Es prácticamente un calco de lo que Rogelio Frigerio está impulsando ahora, pero con una diferencia: entonces lo firmaba el peronismo.
“Lo llamativo es que quienes hoy rechazan cualquier intento de reforma pertenecen al mismo espacio político que hace casi treinta años advertía sobre estos problemas”, clavó el legislador. Y no se quedó ahí: recordó que Gustavo Bordet también habló de corregir inequidades y garantizar la sustentabilidad del sistema durante su gestión.
La radiografía que hace Dal Molín es implacable: “Hubo diagnósticos reiterados y advertencias permanentes. Lo que nunca hubo fue una decisión política para avanzar”. Mientras el peronismo se hacía el distraído, las cuentas previsionales se fueron al tacho y lo que en 1997 era una advertencia hoy es una bomba de tiempo.
El senador cerró con una reflexión que duele: “La discusión no debería centrarse en quién impulsa la reforma, sino en si estamos dispuestos a seguir ignorando un problema” que el propio peronismo describió con claridad hace casi tres décadas. El diagnóstico estaba escrito, la solución también. Lo que faltó durante décadas fue coraje político para ejecutarla.