Un edificio abandonado junto a la Vieja Usina de Paraná se transformó en la nueva apuesta de Rogelio Frigerio para catapultar a Entre Ríos como el polo tecnológico más importante del país. El MiradorTec Lab fue inaugurado ayer con la promesa de generar empleo de calidad en la industria del conocimiento.
“Es un momento muy importante para nosotros porque de alguna manera refleja lo que queremos para nuestra provincia: un espacio abandonado que recuperamos sin costo para la provincia y que transformamos en una cantera de emprendedores”, destacó el gobernador durante el acto. La frase no es menor: en tiempos de ajuste, conseguir un espacio estratégico sin desembolso fiscal suena a jugada maestra.
El mandatario no se guardó nada y fue directo al hueso: “Queríamos el polo tecnológico más importante de la Argentina. Este es un paso más para conseguir ese lugar que quiero para mi provincia”. Ambicioso, sí. ¿Realizable? Frigerio parece convencido de que sí, y la movida de recuperar un edificio en desuso para convertirlo en semillero de empresas tecnológicas habla de una estrategia pensada.
El espacio funcionará como punto de encuentro entre emprendedores, empresas y universidades, buscando crear un ecosistema donde el talento local no tenga que emigrar para desarrollarse. “Nosotros tenemos un enorme potencial. Tenemos que aspirar a mucho más, creernos más”, insistió el gobernador, en una clara apuesta a retener y potenciar el capital humano entrerriano.
La inauguración contó con la presencia de la vicegobernadora Alicia Aluani, el secretario general Mauricio Colello y el director de MiradorTec, Carlos Palliotti. Pero el momento destacado llegó con Silvia Torres Carbonell, reconocida referente del ecosistema emprendedor nacional, quien fue presentada como madrina del proyecto y aprovechó para lanzar su libro “La madrina”.
“La Argentina se hace grande con los ciudadanos que crean valor”, expresó Torres Carbonell, alineándose con el discurso oficial. El respaldo de una figura de peso nacional le da credibilidad al proyecto y muestra que Entre Ríos está jugando en las grandes ligas del emprendedurismo tecnológico.
La movida de Frigerio llega en un momento clave: mientras el país atraviesa una profunda crisis económica, apostar al desarrollo tecnológico puede ser la carta diferencial que posicione a Entre Ríos como destino de inversión. El tiempo dirá si MiradorTec Lab logra cumplir las expectativas o si queda como una promesa más del marketing político.