El kilómetro 385,73 de la ruta nacional 12 se convirtió ayer en el epicentro de una inauguración que promete cambiar el panorama energético de la región. Rogelio Frigerio y el gobernador de Santa Fe cortaron la cinta de la nueva subestación eléctrica de General Ramírez, una obra que demandó 900 millones de pesos y que marca un antes y un después en el sistema de distribución.
La infraestructura, desarrollada por Enersa, no es solo una inversión millonaria: es la respuesta a décadas de reclamos de una zona que sufría cortes constantes y baja tensión. “Esta obra va a transformar la calidad del servicio”, destacó Frigerio durante el acto, rodeado de intendentes y funcionarios que celebraron el momento histórico para la localidad entrerriana.
¿Por qué General Ramírez? La ubicación estratégica sobre la ruta 12 no es casualidad. Esta subestación funcionará como un nodo clave que conectará el sistema eléctrico entrerriano con el santafesino, mejorando la distribución en toda la región centro-este de la provincia. Los vecinos de Ramírez ya no tendrán que soportar los apagones que los castigaban especialmente en verano.
La obra incluyó la instalación de equipamiento de última generación y sistemas de control automatizados que permitirán monitorear el funcionamiento en tiempo real desde las centrales de Enersa. Esto significa menos fallas, respuesta más rápida ante inconvenientes y, sobre todo, mayor estabilidad en el suministro para hogares, comercios e industrias de la zona.
Con esta inauguración, Entre Ríos da un paso más en la modernización de su matriz energética y demuestra que las inversiones en infraestructura pueden ser realidad cuando hay planificación y recursos bien administrados.