¿Qué hace una nena de 11 años con un revólver cargado escondido entre su ropa interior? La pregunta que nadie quiere hacerse se volvió realidad ayer en barrio Mosconi Viejo, cuando la policía encontró el arma durante una serie de allanamientos por amenazas calificadas y lesiones.
El operativo arrancó temprano en la mañana, pero nadie esperaba lo que iban a encontrar. La menor llevaba el revólver oculto entre sus prendas íntimas, y según confirmaron fuentes policiales, el arma estaba lista para disparar. No era un juguete, no era una broma: era un revólver real, cargado, en manos de una criatura.
Los efectivos actuaron con extremo cuidado al descubrir la situación. La nena fue inmediatamente trasladada al Copnaf (Consejo Provincial de la Niñez, Adolescencia y Familia), donde especialistas evaluarán su situación y determinarán las medidas de protección necesarias. Mientras tanto, dos hombres quedaron detenidos en el marco de la misma causa.
El barrio Mosconi Viejo no es ajeno a este tipo de episodios, pero que una menor de esa edad porte un arma de fuego marca un nuevo escalón en la degradación social. ¿Quién le dio esa arma? ¿Para qué la tenía? ¿Sabía usarla? Son preguntas que la investigación deberá responder urgentemente.
Los allanamientos formaban parte de una investigación por amenazas calificadas y lesiones, pero el hallazgo del revólver en poder de la menor cambió completamente el panorama del caso. La Justicia ahora deberá determinar no solo quiénes son los responsables de los delitos originales, sino también quién puso esa arma en manos de una criatura.
El episodio desnuda una realidad que duele: cuando las armas llegan a manos de menores, la sociedad ya perdió varias batallas. La nena está ahora bajo protección del Estado, pero la pregunta que queda flotando es cuántos otros chicos están en situaciones similares sin que nadie lo sepa.