Dos personas murieron en el acto y una joven quedó internada en grave estado tras un violento choque entre un Fiat Siena y un minibús que trasladaba a un equipo infantil de fútbol femenino. El impacto no dejó margen: las víctimas del automóvil no tuvieron chance.
El siniestro sacudió a la comunidad futbolística y dejó en evidencia, una vez más, los riesgos que enfrentan quienes viajan en las rutas de la región. Los dos ocupantes del Siena fallecieron en el lugar del hecho, mientras que los chicos que iban en el minibús resultaron con heridas de distinta consideración.
La joven que permanece internada es seguida de cerca por el equipo médico que la atiende, en un estado que genera preocupación. Su evolución es el dato que más inquieta a familiares y allegados en estas horas.
Las autoridades dispusieron las pericias técnicas de rigor para determinar con precisión cómo se produjo el choque: velocidades, estado de los vehículos, condiciones de la vía y posibles maniobras previas al impacto. Todo está bajo análisis. Hasta que esas pericias no concluyan, las causas exactas del siniestro no estarán confirmadas.
El hecho pone sobre la mesa una pregunta que no debería ignorarse: ¿qué condiciones de seguridad tienen los traslados de equipos infantiles en la provincia? Los chicos que iban en ese minibús viajaban para jugar al fútbol, no para enfrentarse a una tragedia en la ruta. La investigación judicial avanza para establecer responsabilidades y reconstruir los minutos previos al impacto.